Anselmo de Nonántola, Santo
AbadMartirologio Romano: En Nonántola, en la Emilia, san Anselmo, fundador
y primer abad de este monasterio, en el que durante
cincuenta años promovió la disciplina monástica, tanto con sus preceptos
como en el ejercicio de las virtudes (803).
Etimológicamente: Anselmo =
Aquel que tiene la protección divina, es de origen germánico.
Cuando
el rey Aistulfo gobernaba Italia, su cuñado Anselmo, duque de
Friuli, le acompañó en sus campañas militares. El duque no
sólo era un valiente soldado, sino también un fervoroso cristiano.
Primero fundó un monasterio y un hospital en Fanano, en
la provincia de Módena y más tarde, una gran abadía
a unos 30 kilómetros al sur de Nonántola.
Deseoso de
consagrarse enteramente a Dios, San Anselmo fue a Roma, donde
tomó el hábito de San Benito y fue nombrado abad
de la nueva comunidad.
El Papa Esteban III le dio
también permiso de trasladar a Nonántola el cuerpo del Papa
San Silvestre.
Astiulfo enriqueció mucho la abadía, y le concedió
grandes privilegios, de suerte que se hizo famosa en toda
Italia.
El abad Anselmo llegó a gobernar a más de
mil monjes. Igualmente estaba encargado de un gran hospital y
de un albergue para los enfermos y peregrinos que él
mismo había construido cerca del monasterio, en honor de San
Ambrosio. Desiderio, el sucesor de Aistulfo, desterró al santo abad
a Monte Casiono, donde pasó siete años; pero Carlomagno le
restituyó a Nonántola, y ahí murió, ya muy anciano, después
de haber pasado cincuenta años en religión.




