Benito Biscop, Santo
B
AbadMartirologio Romano: En el monasterio de Wearmouth, en Northumbria (hoy
Inglaterra), san Benito Biscop, abad, que peregrinó cinco veces a
Roma, de donde trajo muchos maestros y libros para que
los monjes reunidos en la clausura del monasterio bajo la
Regla de san Benito progresaran en la ciencia del amor
de Cristo, en bien de la Iglesia (c. 690).
Etimología: Benito
= Aquel que Dios bendice, es de origen latino.
Tal vez
las palabras más apropiadas para alabar a San Benito Biscop
son las que se encuentran en la Vita quinque sanctorum
abbatum del venerable san Beda: “Fue confiado por sus padres
a los siete años para que lo educara, y se
convirtió así en mi más ilustre discípulo y en una
de mis mayores glorias”. A los 25 años, Benito renunció
a los favores del rey Oswiu para ponerse al servicio
del verdadero Rey, Jesucristo, para recibir no un corruptible don
terrenal, sino un reino eterno en la ciudad celestial; abandonó
su casa, sus familiares y la patria por Cristo y
por el Evangelio, para recibir el céntuplo y poseer la
vida eterna. En el año 653, después de haber hecho
su elección, Benito hizo el primero de sus seis viajes
a Roma para manifestar su devoción a los Santos Pedro
y Pablo y al Papa, como también para buscar modelos
de vida y de instituciones monásticas, tanto en Roma como
en los varios lugares por donde pasaba.
Con razón pudo decir
en su lecho de muerte: “Hijitos míos, no crean que
me inventé la constitución que les he dado. Después de
haber visitado diecisiete monasterios, de los que traté de conocer
perfectamente las leyes y las costumbres, reuní las reglas que
me parecieron mejores y esta selección es la que les
he dado”. En Lerino, por ejemplo, durante el segundo viaje
a Roma, en el 665, permaneció casi dos años. No
sólo se contentaba con buscar modelos de vida, sino también
numerosos libros, documentales iconográficos, reliquias de santos, ornamentos sagrados y
otros objetos que sirvieran para el culto en perfecta sintonía
con la Iglesia de Roma.
Incluso, una vez le pidió al
Papa Agatón que le enviara al cantor de la Basílica
de San Pedro, el abad Juan, para que les enseñara
el canto romano a sus monjes de los monasterios de
Wearmouth y de Yarrow, dedicados naturalmente uno a San Pedro
y el otro a San Pablo. Cuando regresó del sexto
viaje a Roma, tuvo la desagradable sorpresa de encontrar casi
destruidas sus instituciones a causa de una epidemia. San Benito
Biscop murió el 12 de enero del año 690 a
la edad de 62 años. Te gusta
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