Enrique de Upsala, Santo
Obispo y MártirMartirologio Romano: En Finlandia, san Enrique, obispo y
mártir, nacido en Inglaterra, a quien se le confió la
iglesia de Upsala, donde se dedicó con empeño a la
evangelización de los finlandeses, siendo herido de muerte por un
homicida, al que había tratado de corregir con la disciplina
eclesiástica (c. 1157).
Etimología: Enrique = Aquel que es jefe de
hogar, es de origen germánico.
Por falta de
documentos contemporáneos de valor, sólo podemos dar un breve resumen
de la vida de San Enrique. Si bien había nacido
en Inglaterra, es posible que residiese en Roma, cuando el
cardenal Nicolás Breakspear, que fue posteriormente Papa con el nombre
de Adriano IV, partió como legado pontificio a Escandinavia, en
1151. Enrique parece haber formado parte de su comitiva, y
no faltan razones para creer que el mismo legado pontificio
le consagró obispo de Upsala, en 1152. El nuevo obispo
se ganó la benevolencia del rey San Erico de Suecia.
Cuando el monarca emprendió una especie de cruzada contra los
paganos de Finlandia, el obispo le acompañó en ella. Los
suecos obtuvieron una señalada victoria, lo cual tuvo como efecto
la conversión de algunos finlandeses. Erico retornó a Suecia, pero
el obispo se quedó en Finlandia para continuar el trabajo
de las conversiones "con celo apostólico, aunque en algunas ocasiones,
con poca prudencia apostólica".
San Enrique impuso penitencia
a un convertido, llamado Lali, que había cometido un asesinato.
Considerándola éste como una humillación, se puso al acecho del
obispo y le asesinó. El santo realizó algunas curaciones y
otros milagros. Aunque la afirmación de que el mártir fue
canonizado por el Papa Adriano no descansa sobre ninguna prueba,
lo cierto es que los holandeses le consideran como su
santo patrono, desde épocas muy remotas.
Según se
desprende de una carta de Bonifacio VIII, escrita en 1296,
la catedral de Abo estaba ya dedicada a San Enrique;
y cuando, en el siglo XVI, la serie de pinturas
de los mártires ingleses fue colocada en el Colegio Inglés
de Roma, el patrono de Finlandia figuraba en ella.
De mayor interés y mérito artístico es el
extraordinario bajorrelieve de bronce (c. 1440), todavía existente, que cubría
las reliquias de San Enrique en Nousis, con nueve placas
secundarias en las que estaban grabados los milagros y episodios
de su vida. Las reliquias de San Enrique fueron trasladadas
en 1300 a la catedral de Abo (actualmente Turku).




