Santoral · Biografía de santos 19 Mayo del 2012
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Fulgencio de Ruspe, Santo

Fulgencio de Ruspe, Santo

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Fulgencio de Ruspe, SantoObispoMartirologio Romano: En Ruspe, ciudad de Bizacena (hoy Túnez), san
Fulgencio, obispo, que después de haber sido procurador de Bizacena,
abrazó la vida monástica y, constituido obispo, durante la persecución
por los vándalos sufrió mucho a causa de los arrianos
y fue exiliado a Cerdeña por el rey Trasamundo. De
regreso a Ruspe, dedicó el resto de su vida a
alimentar a sus fieles con palabras de gracia y de
verdad (c. 632).

Etimología: Fulgencio = Aquel que brilla o resplandece,
es de origen latino.

A comienzos del siglo VI, Ruspe, pequeña
ciudad de la provincia romana bizantina, había quedado sin obispo,
como otras ciudades africanas, porque el rey visigodo Trasamundo, celoso
arriano, había prohibido la elección de nuevos obispos católicos. Pero,
al fin, los obispos de la región bizantina resolvieron no
acatar la injusta disposición. Entre los candidatos estaba también Fulgencio,
un hombre de gran cultura teológica y humanística, que al
amor del estudio unía la práctica de la ascética cristiana.
Había nacido en el 467 de una familia romana que
se había establecido en Cartago, y se había demostrado buen
administrador del rico patrimonio paterno y buen procurador de los
impuestos de la provincia.

Después de haber leído el Comentario
de San Agustín al salmo 36, orientó decididamente su vida
hacia la austeridad y hacia la búsqueda de la soledad.
Inclusivo trató de unirse a los monjes egipcios, pero la
nave que lo llevaba tuvo que detenerse en Siracusa. Ordenado
sacerdote, poco después le llegó la noticia de que estaba
en la lista de los candidatos al episcopado.

Era demasiado. Fulgencio
fue y se escondió en un lugar apartado, hasta que
supo que todos los nuevos obispos habían sido ya consagrados.
Cuando reapareció, quedaba todavía una sede vacante, la de la
pequeña ciudad de Ruspe, y los obispos se apresuraron a
consagrar al recalcitrante monje, en el momento preciso para que
fuera enviado al destierro a Cerdeña por el furiosísimo rey
Trasamundo, que desterró junto con Fulgencio a otros 59 obispos
católicos.

En Cagliari, Fulgencio pudo desarrollar una intensa actividad religiosa. El
mismo Trasamundo, que se las daba de teólogo, le escribió
proponiéndole algunas difíciles cuestiones y ofreciendo así a Fulgencio la
ocasión para escribir algunos tratados teológicos que llegarían a ser
muy famosos.

Muerto Trasamundo en el 523, los obispos desterrados pudieron
regresar a sus sedes. Durante nueve años Fulgencio gobernó su
pequeña diócesis de Ruspe según el estilo monástico. En efecto,
cerca de la iglesia catedral había fundado un nuevo monasterio,
en donde él mismo vivía pobremente, dedicando gran parte de
su tiempo a la oración coral y a la composición
de obras doctrinales y pastorales. Padre y pastor de su
rebaño, daba a los pobres todo lo que recibía. Tenía
una grande aptitud para la predicación. Se cuenta que el
obispo de Cartago, al escuchar un sermón suyo en la
basílica de Furnos, lloró de conmoción. San Fulgencio murió en
Ruspe el l de enero del 532, a los sesenta
años de edad, rodeado por sus sacerdotes y después de
haber distribuido a los pobres sus últimos haberes.

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